Cómo influyen los perfumes en nuestra psiquis

Los perfumes y su influencia en nuestros procesos mentales

¿Te has preguntado cómo influyen los perfumes en nuestra psiquis? O ¿por qué eliges siempre algún tipo de fragancia? ¿Hay aromas que te tranquilizan otros que te aceleran y otros que te enferman?

Cada una de estas preguntas tiene su respuesta biológica tomando como punto de partida la relación del sentido del olfato con nuestra psiquis.

La importancia de los aromas para nuestra salud mental

¿Para qué nos perfumamos?

Desde tiempos ancestrales, las sociedades han utilizado los perfumes como un medio para enlazar el mundo material con lo sobrenatural. Por eso, el uso del perfume estaba dirigido a enaltecer dignatarios y dioses, o para preparar a los muertos en su paso a la vida eterna.

La extracción de la esencia se llevaba a cabo quemando, exprimiendo o mezclando con aceites la materia perfumada. Estas bien podrían ser hierbas, maderas  o flores. Es así como todos estos acontecimientos se consideraban mágicos, teniendo un carácter ritual en la sociedad.

Los perfumes tienen ese poder de despertar nuestras emociones. El aspecto misterioso, así como la capacidad de seducir, embrujar o dejar una marca lo hacemos en la actualidad a través del uso de fragancias.

Así que en la práctica sabemos que podemos influir en nosotros mismos y en los demás a través del uso de ciertos aromas. ¿Cuántos de estos aromas influyen sobre ti? ¿Cuáles han marcado tu personalidad desde el pasado?

La magia y misticismo transmitidos por el perfume

Influencia de los perfumes en nuestra psiquis: el sistema límbico

Para entender cómo se relacionan las estructuras psicológicas con el perfume, es necesario saber qué es la psiquis. La psiquis fue definida por Jung como el sitio donde ocurren los fenómenos psíquicos. En consecuencia, los pensamientos, fantasías, anhelos, sensaciones, deseos, por mencionar algunos, son fenómenos que ocurren en la psiquis.

Tales fenómenos operan según sus propias leyes en tres niveles. Dos de ellos son personales: la conciencia y la inconciencia. A estos se les suma el inconsciente colectivo.

Como conciencia se comprenden los actos que una persona lleva a cabo para responder ante su entorno. Entre tales actos se encuentra el rol personal y su nivel de raciocinio.

Por otra parte, la inconciencia, que no debe entenderse como falta de la primera, sino como “in”, dentro de la conciencia. Abarca aquellos aspectos más bien impulsivos, poco racionales, recuerdos bloqueados y deseos que se reprimen.

Mientras que, respecto al inconsciente colectivo, Jung nos refiere a sus arquetipos. Estas son algunas actitudes esperadas que se manifiestan en los niveles más perceptibles de la psique.

Así que uno de estos fenómenos psíquicos, las sensaciones, ocurren en un lugar de nuestro cerebro que está conectado con el bulbo olfatorio. Se trata del sistema límbico.

Procesos químicos originados por los aromas

Relación entre el sistema límbico y el bulbo olfatorio en nuestra psiquis

El sistema límbico está conformado por una estructura ubicada hacia el centro del cerebro. Por lo tanto, se localiza entre el sistema nervioso central y la neocorteza. Pero su trabajo principal lo hace en conjunto con el sistema nervioso o cerebro reptiliano. En este sentido, dan una respuesta rápida ante las sensaciones, que poco tienen que ver con la conciencia y la voluntad.

En el sistema límbico, tal y como lo expresa la Athabasca University, Tutoriales Avanzados de Psicología y Biología, se genera un efecto importante sobre la conducta que incluye la memoria, la motivación y la generación de emociones. Finalmente, tales procesos son parte de esa respuesta inmediata ante los estímulos que son procesados por el sistema nervioso central.

Pero ¿qué relación tienen el bulbo olfatorio y el límbico para que los perfumes tengan una influencia en nuestra psiquis?

Pues, como el límbico también se conecta a la neocorteza, el procesamiento de los datos obtenidos por el sistema nervioso y su respuesta inmediata, se procesan en la neocorteza.

La neocorteza, al ser la parte del cerebro donde se elaboran estructuras psíquicas más complejas como el pensamiento, convierte esas respuestas en motivación.

Las respuestas motivadas, ya sean positiva o negativamente, se pueden utilizar para aumentar o reducir nuestros estados anímicos. Así es como influyen los perfumes en nuestra psiquis, motivándonos a actitudes que nos favorezcan.

El sistema límbico y su conexión con los perfumes

¿Qué tipo de información crea el cerebro ante los estímulos percibidos por el olfato?

Puedes entonces crear, por asociación a una fragancia, motivaciones positivas, como la bondad, la productividad, la creatividad, la seducción, el descanso, etc.

Por supuesto que, también por estas capacidades, podemos generar rechazo ante olores desagradables, nauseabundos, o que nos hayan generado un malestar corporal.

Finalmente, los estudiosos del cerebro y de las estructuras olfatorias han encontrado relación entre los olores y las emociones, como consecuencia de las experiencias individuales.

Rol del olfato para nuestra psiquis

Cómo valoramos los olores

El olfato tiene esta particularidad de ser un sentido que está conectado casi de inmediato con el sistema nervioso. El estímulo percibido en la mucosa de la nariz realiza un proceso químico veloz que se traduce en nuestro cerebro con una respuesta emocional.

De nuestras sensaciones diarias, se estima que el 75% de ellas se perciben por el olfato. Las pequeñas partículas que se desprenden de casi cualquier cosa son las que se transforman en aromas, agradables o no, en la mucosa nasal. 

Por supuesto, esta materia de estudio científico tiene varias vertientes interesantes:

1. Las terapias de motivación, como la aromaterapia.

2. El uso de aromas como estrategia de mercado para grandes marcas. Esto gracias al neuromarketing.

3. La aplicación de perfumes y cosméticos para ocasiones diferentes, dependiendo de sus esencias.

4. El reconocimiento de los aromas personales como estrategia de seducción: uso de perfumes con feromonas.

En todos los casos el objetivo es el mismo: generar en los individuos sensaciones agradables, que les haga sentir bien consigo mismos y con su entorno.

De hecho, el perfume cosmético es tan importante a nivel personal que llega a convertirse en parte de la personalidad. Más de una persona reconoce de inmediato las esencias que usan sus padres. O por ejemplo, saben perfectamente cuál es la fragancia favorita de su pareja.

Cuáles son las emociones que despiertan cada tipo de fragancia

Las interpretaciones de las buenas experiencias son las que recurrentemente vienen a la memoria ante la presencia de ciertas fragancias. ¿Cuáles son las interpretaciones comunes que le damos a algunos olores?

Estas son algunas categorías que, apenas percibimos, influyen en nuestra psiquis.

Aromas cítricos

Se asocian a la juventud, la limpieza, la energía, así como al deporte. Se conoce como una fragancia estimulante muy utilizada en productos de aseo general y personal, así como productos para desodorizar gimnasios y lugares donde se concentren muchas personas.

Algunos de los perfumes que llenan de energía al ser usados son el One de Calvin Klein. Concentré d’orange verte de Hermes, y Orange, tanto para hombre como para mujer, de Hugo Boss.

El perfume cítrico y su influencia en la psiquis humana

Ahumado

Esta esencia conduce a pensar en la profundidad de las cosas, el sentido de lo perdurable. Así que va de la mano con los perfumes masculinos, tiendas de artículos de hombres y accesorios finos. También se relaciona con alimentos curados como el jamón y los embutidos de lujo.

Por eso, entre los perfumes lujosos ahumados te encuentras el Intense de Club de Nuit y Anónimo de Loewe 7.

Fragancia floral

Se distingue por ser vivaz, juvenil, romántica, sofisticada, chic. Por lo tanto, suele ser la marca odorífera de las cadenas hoteleras, spas y servicios exclusivos. Del mismo modo, sus esencias son de las preferidas en la perfumería tradicional femenina.

Entre ellas se encuentran los extractos de jazmín, rosas, violetas y lavanda. Este tipo de aromas componen a perfumes como el Halloween y el Cabotine de Gres.

Motivación obtenida por la fragancia floral

Perfume mentolado

Es una fragancia relacionada con aquellos aromas entre frescos y picosos. Así que, por lo general, lo encuentras en cosméticos de aseo personal. También suelen formar parte de ungüentos para despejar las vías respiratorias.

Su extracto se obtiene de la menta, la bergamota, la yerbabuena y la pimienta. Entre los perfumes más populares con esta característica están Aqua Allegoria Fresh Herba y Guerlain Homme, ambos de la casa Guerlain.

Extractos frutales

Como resultado de los extractos frutales, el cerebro se recrea evocando imágenes de juventud, jugosas, frescas y voluptuosas. Por esta razón, en los lugares de esparcimiento y recreación se suelen utilizar ambientadores con aroma a duraznos, banana, coco y sandía.

La perfumería juvenil suele orientarse al uso de los aromas frutales, como por ejemplo, Victoria’s Secret Bombshell. Entre los perfumes frutales para niñas se encuentra la línea Princess Collection.

La fragancia de la madera

La fragancia de la madera ha sido apreciada por siglos entre las culturas orientales. Estas han tenido desde entonces protagonismo en rituales místicos y religiosos.

El sándalo es uno de los aromas que se disfruta en varitas aromáticas. El roble y el musgo son también parte de esta gama tan apreciada en los perfumes más lujosos y sensuales disponibles en el mercado actual.

Este tipo de fragancias provenientes de las maderas suelen evocar figuras ligadas al misterio y la sensualidad. Aunque siguen siendo parte importante en rituales religiosos y místicos hasta la actualidad.

Perfumes como One Million de Paco Rabanne, Le Male Essence de Jean Paul Gaultier, La Panthere de Cartier y el Gucci Guilty Black.

La fragancia a madera y su efecto en nuestra psiquis

Los olores agradables y sus beneficios en nuestra salud

Desde la antigüedad, por efectos de la experiencia, se conoce que los aromas nos ayudan a sentir mejor con nosotros mismos. No en vano formaban parte de los rituales místico religiosos de otra era. Mientras que hoy por hoy, son parte de nuestro ritual diario de belleza.

Esta comodidad no es una “simple sensación”. Se traduce en beneficios reales para nuestra salud y desenvolvimiento personal:

1. Al tener aromas agradables en el lugar de trabajo, nos sentimos relajados y cómodos.

2. Podemos asociar olores con marcas específicas. En consecuencia, son varias las cadenas de productos y servicios que tienen su odotipo que las identifica.

3. Los olores nos enlazan a las personas, las empresas, las instituciones. Así que se logran crear vínculos gracias a ellos.

4. Asimismo, se fortalece la identidad.

5. Somos más productivos cuando percibimos aromas que nos agradan.

Buenos y malos olores que influyen en nuestra psiquis…

6. También las fragancias nos conducen a estados de mayor energía o de relajación. Por ello se ha de cuidar el uso de productos con perfumes estimulantes o relajantes según el nivel de actividad que tengamos en el día.

7. Por otra parte, el estímulo aromático interfiere en la dinámica grupal y las relaciones interpersonales. Entonces, para mejorarlas, será importante mantener un ambiente perfumado.

8. Mientras que un mal olor interrumpe la concentración, los aromas agradables te motivan en tus procesos cognitivos. En consecuencia, son menos los errores que se cometen en ambientes perfumados.

9. Los malos olores corporales son una señal inequívoca de que hay algo marchando mal. De hecho, si percibes concentración de olores desagradables en tu cuerpo, puede que estés sufriendo de una enfermedad hepática o renal.

10. De nuestro cuerpo se desprenden malos olores, pero ¿y los aromas agradables? Realmente contamos es con una huella personal odorífera. Así que solo puedes escuchar la opinión de los demás respecto a tu olor personal común.

Beneficios que obtenemos de los buenos aromas

¿Somos o no capaces de percibir todos los olores existentes?

No pueden darse respuestas sencillas a cuestiones complejas como esta. Lo que nuestro maravilloso cerebro suele hacer es categorizar los perfumes en nuestra psiquis.

Esto significa que, aunque no sepas exactamente a qué huele, tu cerebro va a insertarlo en una categoría que agrupa a esa reacción química proveniente de un determinado material.

Las categorías fueron determinadas en un estudio realizado por los científicos Chakra Chennubhotla (Universidad de Pittsburgh) y Jason Castro (Universidad de Bates). Para ello, desarrollaron una técnica capaz de hallar la esencia más básica de diversos aromas.

Sus descriptores olfatorios fueron la matriz base para hacer la categorización de los olores que se pusieron de manifiesto durante el estudio. Finalmente, sus resultados fueron publicados en la revista científica PLOS One de  la Public Library of Science.

Entonces hallaron diez grandes grupos de aromas en los que metemos a esas percepciones olfativas… ¡Aunque no sepamos exactamente de qué se trata! Estas son la floral o fragante, la frutal, que se diferencia de la cítrica, los aromas a madera, mentolados (también identificados como refrescantes). También solemos categorizas en olores dulces, los aromas químicos, ahumados, y un par nada agradable, pero que es necesario identificar: podridos y rancios.

Lo más interesante de los estudios relacionados con el olfato es que llegan a una conclusión similar: sí, es cierto, influyen los perfumes en nuestra psiquis. Ellos se quedan grabados en nuestros recuerdos y así, motivarnos a tomar ciertas actitudes.

¿Con cuál perfume te identificas hoy para tener la motivación al amor, la energía o la pasión?

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